“Un poco de esperanza que no venga de Miami” de Vijay Prashad

Magnífico artículo de Vijay Prashad, que toma pie en el título en un poema de Jaime de Gil de Biedma. El comentario del historiador José Luis Martín Ramos:
Un gran artículo. Conviene recordar que pasó en Afganistán. Hubo una vez un país donde se produjo una revolución que derrumbó una monarquía corrupta; los protagonistas de la revolución fueron las clases populares urbanas. Fuera de las ciudades: el tribalismo y el fundamentalismo, soportes de la monarquía reaccionaron contra la República, que estableció un régimen democrático, laico e igualitario. Tuvo problemas, era difícil que no los tuviera. Alguien azuzó los problemas, desde el Pakistán  se empezó a organizar la contrarrevolución, con el fundamentalismo islámico como pretexto y base. Los comunistas afganos, protagonistas de la revolución, demasiado frágiles, demasiado divididos, pidieron ayuda a la URSS. ¡Gran pecado! EEUU decidió que eso no era posible, que hasta ahí se podía llegar. Y entonces buscó al amigo adecuado: recurrió a la Casa de Saud, que le proporcionó a uno de sus vástagos, un descarriado que se había aburrido del lujo y el güisqui  montó un tinglado con marginales de Egipto y Argelia, que nunca habrían sido nada sin el gran patrón  y se puso a la vanguardia de la contrarrevolución armada por EEUU. No sigo lo demás ya es más conocido.

PD: En Siria quisieron hacer lo mismo, pero no les salió. El instrumento del fundamentalismo religioso, que tan bien creían comprender, se les fue de las manos demasiado pronto. Además, la Casa de Saud tenía también sus propios objetivos y Turquía, la secular Turquía, no era el inventado Pakistán.”

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo, rebelión y Papeles de relaciones ecosociales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *