Vuela niño en la doble / luna del pecho;/ él, triste de cebolla,/ tú, satisfecho./ No te derrumbes./ No sepas lo que pasa/ ni lo que ocurre.
Miguel Hernández, “Nanas de la cebolla” (últimos versos)
(Sobre la cita inicial: Miguel Hernández nos acompañará durante dos meses. Para recordarles que celebraremos un encuentro a finales de febrero que tal vez sea de su interés y decidan apuntar en su agenda: Colectivo Juan de Mairena, “Homenaje a Miguel Hernández” Librería Byron (Barcelona), 25 de febrero, 10:30. ¡Están invitados! ¡No se lo pierdan!)
Escribo en la mañana del miércoles 18 de enero.
Esta tarde se nos convoca a una concentración, en Paseo de Gracia, 90, al lado de La Pedrera, enfrente de la sede de la delegación de la UE. El tema de la convocatoria: “¡No a la guerra! ¡Por una España neutral en la Europa sin bloques y al servicio de la ciudadanía!”.
¿Algún disparate en los objetivos de la concentración? No parece. Lo que sí parece necesario (¡y urgente!) es que el movimiento pacifista y organizaciones amigas digan la suya, hagan sonar sus voces. ¡No a la guerra, no al militarismo, no al atlantismo servil!
¿Alguna de las fuerzas nacionalistas, esas organizaciones que tanto dicen amar al país, su historia, la paz, la armonía, la justicia y no sé cuántas cosas más, se han sumado al acto? ¿La CUP tal vez? ¿ERC? ¿Junts? ¿ANC? ¿Òmnium cultural? Ninguna de ellas (Tampoco Comunes por cierto).
Lo suyo es otra cosa. ¿Qué cosa?
Liarla i fer país (o países: ¡Ni França, ni Espanya, Països Catalans!). Montar un buen cirio, intentar organizar un buen pote (para que se les vea) con el pretexto de la reunión de los gobiernos español y francés en Barcelona el próximo jueves, 19 de abril, y con las declaraciones (poco afortunadas) de Félix Bolaños. Han hecho un llamamiento a sus gentes. Están en ello desde hace varias semanas. LA ANC ha alquilado 30 autocares (o más) para la ocasión.
Se protesta no por los contenidos del encuentro. No porque los gobiernos tengan en la agenda hablar del gasoducto Barcelona-Marsella (y el camelo del “hidrógeno verde”), o porque apoyen la lucha de la ciudadanía francesa contra los planes contrarreformistas de las pensiones del presidente Macron (¡huelga general mañana jueves en Francia!, ¡gran manifestación en París el sábado 21/01!) o porque quieran defender un cambio en las políticas otánico-militaristas de ambos gobiernos o porque protesten (con razón) contra el cierre de algunos pasos fronterizos pirenaicos. No. nada de eso. La cosa, su cosa, es que con la excusa de la reunión en Barcelona quieren demostrar que el procés sigue vivo, muy vivo, que los aires de independencia (también, supongo, del Estado francés) son más huracanados que nunca y que la cosa, de nuevo, está casi a punto, está ya madura. En contra de lo dicho por gobierno (Félix Bolaños: el procés ha muerto, un insulto para los oídos nacional-secesionistas), quieren dejar claro que de eso nada, que el procés y los planes de independencia siguen interesando a una gran mayoría (uno de sus sueños distópicos) de los ciudadanos de Cataluña.
Ni que decir tiene que el Vivales, más enfadado que nunca por la nueva situación judicial, ha hecho llamamientos a los suyos para que apoyen la protesta. De nuevo: Cataluña, Cataluña y Cataluña… Y Yo, Yo y Yo, el President, el verdadero President.
Sin que eso evite contradicciones de manual y de dimensiones desconocidas. Mientras el presidente Aragonès estará presente en la reunión (ha aceptado la invitación del gobierno), don Oriol Junqueras, gran admirador de Joseph Ratzinger, encabezará el cortejo de ERC en la manifestación secesionista. El principio de no contradicción no rige para él ni para ERC. Quieren estar en misa (en las instituciones) y repicando (en las movilizaciones, “dando caña” y liándola).
En síntesis: en misa y repicando… y más de lo mismo. Ho tornarem a fer, lo volveremos a hacer, nos advirtieron (las numerosas concesiones del gobierno no les obstaculizan la respiración, les dan alas más bien). ¡Que la suerte no les acompañe! ¡Que las movilizaciones por la paz y por una España neutral en un Europa independiente de las finalidades y deseos USA-otánicos adquieran, poco a poco, la importancia que tienen! Nos va mucho en ello.
PS: Otro asunto. No se entiende (o se entiende y da rabia) que el Ayuntamiento de Barcelona, dirigido por los Comunes, haya acordado restablecer el precio de la T-casual a su coste anterior (sin descuento alguno) y haya acortado la fecha de validez de las tarjetas adquiridas durante 2022 hasta el 15 de enero (antes, normalmente, era el 28 de febrero). No quieren entender que los jubilados y jubiladas compramos también esa tarjeta (no solo los turistas), que intentamos desplazarnos a pie por la ciudad siempre que nos es posible, que la usamos poco, y que no es de recibo que no tengan en consideración los intereses de un sector que, en líneas generales, no nada en la abundancia.
Mi caso: mi tarjeta de diciembre, con 5 viajes válidos aún, la he tenido que depositar en la papelera.