(Página herida) Escenarios de futuro

Lo que han hecho los colonos israelíes en Palestina ligando el holocausto con la razón de ser de su régimen tampoco es original ni nuevo en la historia. Los colonos Boers/Afrikaners conectaron las masacres a los calvinistas en Europa con su huida y con la razón de ser de su colonización de Sudáfrica contra los nativos africanos. Cuando occidente dejó caer al régimen de Pretoria hace 35 años, a nadie se le ocurría defender al régimen de apartheid sudafricano por las masacres que habían sufrido las personas calvinistas en Europa varios siglos atrás, o alegar que Mandela buscaba exterminar calvinistas. Sin embargo, la gigantesca importancia geopolítica que para EEUU y Europa tiene tratar de mantener su colonia israelí en Palestina hace que los medios hegemónicos sigan reforzando esa fraudulenta necesidad causa-efecto.
Daniel Lobato Bellito (15/V/2024)

Nosotros, los vencedores, somos gloriosos. Los palestinos no son nada. Sabandijas. Serán olvidados. El periodista israelí Yinon Magal, en el programa «Hapatriotim» del Canal 14 de Israel, bromeó diciendo que la línea roja de Joe Biden era la matanza de 30.000 palestinos. El cantante Kobi Peretz preguntó si ése era el número de muertos de un día. El público estalló en aplausos y risas.
Colocamos latas «trampa» parecidas a latas de comida entre los escombros. Los palestinos hambrientos resultan heridos o muertos cuando las abren. Emitimos sonidos de mujeres gritando y bebés llorando desde cuadricópteros para atraer a los palestinos y poder dispararles. Anunciamos puntos de distribución de alimentos y utilizamos artillería y francotiradores para llevar a cabo masacres. Somos la orquesta en esta danza de la muerte.
Christopher Lynn Hedges (mayo de 2024)

No hay duda: sin entrar en las razones de fondo y de superficie, el reconocimiento del Estado palestino es un paso adelante que da ánimo y fuerza al pueblo palestino. Quedan muchos pasos por dar. Nos sumamos, junto con Noruega e Irlanda, a los 142 países que ya lo han hecho. Las manifestaciones, las luchas, las denuncias, el compromiso ciudadano, el “No pasarán”, el “Palestina en el corazón” han dado sus frutos y habrán jugado su papel en la decisión. ¡Bien! Por ahí debemos seguir.

(A modo de sugerencia [plagiado de una idea de mi esposa-compañera, Mercedes Iglesias Serrano]: si hay motivos razonables para mandar volver a Madrid a la embajadora española en Argentina, ¿no los hay, no hay mucho más motivos, para obrar del mismo modo en el caso del embajador/a de España en Israel?)

También Helene Villar, desde las entrañas de la bestia, ha alzado su voz de protesta contra los recientes comentarios imperiales: “El presidente de EEUU califica la solicitud del fiscal de la CPI de órdenes de arresto contra líderes israelíes de “escandalosa”. “No hay ninguna equivalencia [Villar cita a Biden] entre Israel y Hamás. Siempre estaremos junto a Israel contra las amenazas a su seguridad.” ¿Alguna duda de la posición imperial?

La referencia de la primera cita: Daniel Lobato Bellito, “Israel nunca tuvo derecho a existir” https://www.elsaltodiario.com/

La de de la segunda: Christopher Lynn Hedges, “Los nuevos dioses” https://www.elviejotopo.com/topoexpress/los-nuevos-dioses/

Les comento un imprescindible artículo de Jonathan Cook [JC]: “De hecho, no hay comparación posible: Los crímenes de Israel son mucho peores que los de Hamás.” https://jonathancook.substack (20/V/2024).
Hay algo en lo que todos deberíamos estar de acuerdo con Benjamin Netanyahu”, observa JC. Cualquier comparación entre los crímenes de guerra de Israel y los de Hamás es, como dijo el primer ministro israelí, «absurda y falsa», una «distorsión de la realidad». ¿Por qué? Por lo siguiente:
1. Los crímenes de guerra israelíes llevan cometiéndose desde más de siete décadas (desde mucho antes de la formación de Hamás). 2. Israel ha mantenido a los palestinos gazatíes enjaulados en un campo de concentración durante los últimos 17 años (negándoles la conexión con el mundo exterior y los elementos esenciales de la vida). 3. Hamás consiguió sitiar una pequeña parte de Israel durante el 7 de octubre. Por cada israelí asesinado por Hamás el 7 de octubre, Israel ha asesinado al menos 35 veces ese número de palestinos (Durante décadas se ha producido una proporción semejante). 4. Israel ha matado a más de 15.000 niños palestinos desde octubre (sin olvidar los anteriores), y muchas decenas de miles más están desaparecidos bajo los escombros, mutilados o huérfanos. 5. A principios de abril, Israel había matado a otros 114 niños en Cisjordania (salvajemente colonizada) y herido a 725 más. 6. Israel ha arrasado todo el sector sanitario de Gaza. Ha bombardeado sus hospitales y ha matado, golpeado y secuestrado a cientos de médicos. Hamás no ha atacado ningún hospital israelí. 7. Israel ha matado a más de 100 periodistas en Gaza y a más de 250 cooperantes. También ha secuestrado a otros 40 periodistas. La mayoría han sido llevados a centros de detención (y tortura) secretos. 8. Israel está matando de hambre a la población de Gaza negándole alimentos, agua y ayuda. 9. Israel lleva más de 76 años (desde la Nakba) expulsando por la fuerza a los palestinos de sus tierras para construir en su lugar asentamientos judíos ilegales. 10. Unos 750.000 palestinos han sido tomados como rehenes y encarcelados por Israel desde 1967, un “rito de iniciación” no deseado para los hombres y niños palestinos en el que la tortura es rutinaria y los juicios militares garantizan un índice de condenas cercano al 100%. 11. Mientras los Estados occidentales designan a Hamás como organización terrorista, esos mismos Estados alaban a Israel (¡un gran democracia!), lo financian y arman, y le proporcionan cobertura diplomática, incluso cuando un Tribunal Mundial, a instancias de Sudáfrica, dictamina que se ha presentado un caso plausible de que está cometiendo un genocidio en Gaza.
Sí, concluye Jonathan Cook, Netanyahu tiene razón: “no hay comparación posible.”

Sigamos en pie de paz y resistencia. ¡No olvidemos Palestina! ¡Apoyemos manifestaciones y encierros! ¡No pasarán, no pasarán!
En nota 1 les doy las sugerencias de lectura de la semana.

Cojo el hilo de la página. Las previas:
1. Será de su interés: Rafael Arenas García, “Sustitución lingüística” https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2024-05-18/sustitucion-linguistica/
Una de sus consideraciones: “Frente a lo anterior, el decreto de régimen lingüístico [el legado de ERC en este ámbito] establece que es el catalán (y solo el catalán) la lengua oficial de la administración educativa (art. 16); de tal manera que será la lengua utilizada en la enseñanza (art. 4), en las comunicaciones del centro y dentro de la comunidad educativa, así como en la rotulación (art. 6). El castellano es una lengua que se aprende, pero ni es lengua oficial de la escuela ni es utilizada normalmente para la enseñanza de otras materias. En definitiva, se consagra la exclusión del castellano como lengua del sistema educativo.”

2. Nuevo libro del novelista, cineasta e historiador Xavier Juncosa (el director y coguionista de los ocho documentales de “Integral Sacristán”). Es un diccionario. Recoge mil biografías de informantes nazis y fascistas en la Barcelona de los primeros años de posguerra. Les doy una referencia completa en las próximas páginas.

3. Recomiendo una breve aproximación a Paseos con mi madre (de Javier Pérez Andújar) del profesor José Sarrión. Una de sus consideraciones: “¡Qué mal entendemos Cataluña la izquierda del resto del país! Nuestra suavidad (a veces incluso simpatía) con el nacionalismo en el fondo no es más que falta de respeto a Cataluña, de falta de interés por su historia real y actual.” https://slopezarnal.com/sobre-paseos-con-mi-madre-de-javier-perez-andujar/#more-13678. (Igualmente le sugiero este comentario-respuesta del médico de familia y miembro de Espai Marx, Antonio Navas: “A propósito de una nota del profesor José Sarrion” https://slopezarnal.com/a-proposito-de-una-nota-del-profesor-jose-sarrion-sobre-javier-perez-andujar/#more-13690.)

Veamos los escenarios de futuro.
Tras las resultados de las elecciones del 12 de mayo, estos son los posibles escenarios: 1. Gobierno PSC-Comuns (con el apoyo en segunda vuelta de ERC, que haría pagar muy caro su apoyo; es la posición de Joan Tardà, por ejemplo). 2. Gobierno PSC (con el apoyo en segunda vuelta de ERC y Comuns, con muchísimo enfado de estos segundos por no formar parte del gobierno). 3 Gobierno PSC (con Comuns o sin Comuns), con la abstención de Junts y ERC (imposible: Junts no tomará nunca esa opción). 4. Gobierno Junts-ERC (con el apoyo en segunda vuelta de la CUP y Aliança catalana -o sin ese apoyo- más la abstención –¡muy dura de tragar!- del PSC). 5. Gobierno PSC-Junts, con Illa como presidente de gobierno (poco probable; Vivales-Puigdemont no aspira a la vicepresidencia). 6. Gobierno Junts-PSC con Puigdemont como presidente de gobierno (intervención directa de Pedro Sánchez ante las amenazas de Junts sobre la retirada de su apoyo al gobierno central que, en mi opinión, está al caer). 7. Nuevas elecciones (tal vez sea JuntsxelVivales, a la desesperada y esperando movilizar a parte de sus potenciales votantes, la única formación interesada).

Mientras tanto, en tiempos electorales europeos, semisilencios públicos, pero con las organizaciones patronales .Cat presionando por tierra, mar y aire. Su aspiración: estabilidad y “tiempo de negocios” (sin poner todos los huevos, que son muchos en su caso, en una sola cesta;, lo esencial es lo esencial).
Y con
algunas declaraciones. La última de Jaume Asens, amigo íntimo por cierto de Toni Comín, el cabeza de lista de Juntsxporlonuestro en las europeas: el asunto del megacasino de Tarragona (un disparate-barbarie antiobrero, antiecológico y antifeminista) no debe ser “una línea roja” para Comuns (es decir, nos tragamos el gran sapo especulativo y a formar parte del gobierno con el PSC).

Veamos ahora un resumen de las aproximaciones de voces que se han dejado oír estos últimos días y a las que vale la pena prestar atención (la última, la de Joan Ridao, se la pueden saltar, no es esencial).

En «Las elecciones del fin de procesismo” (https://www.elviejotopo.com/topoexpress/las-elecciones-del-fin-del-procesismo/), Antonio Santamaría [AS], pocas personas más informadas que él y con más punta crítica anti-nacionalista, sostiene que “El escrutinio señaló un nuevo ciclo de la política catalana, después de más de una década procesista y tras una campaña electoral dominada por dos relatos: el pasar página del procés de Salvador Illa y el acabar el trabajo pendiente desde 2017 de Carles Puigdemont”. Todo ello con el telón de fondo de la polémica ley de amnistía, extrañamente ausente en la campaña electoral catalana en su opinión. Cabe diferenciar, desde su punto de vista, “entre el procés soberanista y el procesismo, cuyo símbolo fue el lazo amarillo. Las elecciones del pasado domingo certificaron la defunción del procesismo [¡lo hemos dicho ya muchas veces!], pero no del movimiento independentista, ahora desmovilizado y confundido, que sigue cosechando importantes apoyos electorales.” Importante y correcto matiz.
Para AS, el análisis territorial del voto indica que sectores del electorado de ERC han votado a Illa esta vez. “Quizás por esto, Puigdemont solo ha podido lograr la mitad de sus objetivos: ha superado nítidamente a ERC como fuerza hegemónica del independentismo, pero no ha podido alcanzar ni el empate técnico con el PSC, ni la mayoría absoluta independentista para acceder a la presidencia de la Generalitat”. Las amenazas del Vivales de tumbar a Pedro Sánchez, vanas para AS (no tan vanas en mi opinión), “no cambian el hecho de que carece de una mayoría alternativa a Illa [la tiene en mi opinión, aunque sea improbable]. En la política catalana, tan rica en paradojas, resulta que Puigdemont es a la vez el principal activo y pasivo de Junts.”
El resultado del 12M dibuja una correlación de fuerzas muy compleja de gestionar, observa AS La incertidumbre solo se despejará tras las elecciones europeas. “Durante la campaña ha pendido la espada de Damocles de la repetición electoral que, aunque improbable, no puede descartarse debido a los vetos cruzados entre los partidos con representación parlamentaria”. El veredicto de las urnas únicamente deja dos opciones para AS: investidura de Illa, mediante alguna combinación de geometría variable, o la repetición electoral.
Su conclusión: si descartamos la gran coalición socioconvergente, que pasaría por el cadáver de Puigdemont (nada probable por el momento), el escenario de gobernabilidad más viable “sería un gobierno en solitario del PSC o en coalición con Comuns-Sumar que precisaría tanto para la investidura como para la gobernabilidad del país el apoyo parlamentario de ERC”. En la negociación, nos recuerda AS (y yo estoy de acuerdo), también contará la gobernabilidad del Ayuntamiento de Barcelona y un posible pacto PSC-ERC (ya efectivo en el gobierno de la Diputación de Barcelona). Una fórmula que se asemeja, aunque invertida, “a la que ha permitido a Aragonès ostentar la presidencia de la Generalitat en minoría parlamentaria con el apoyo del PSC durante dos años.”

Hasta aquí AS. Veamos una segunda aproximación.
Don Andreu Mas Colell [AMC] (recuerden: el campeón del neoliberalismo .Cat junto a Boi Ruiz y Artur Mas y dirigente universitario del PSUC cuando joven) publicó un artículo en La Vanguardia el pasado martes con el título “El programa económico del PSC“.
Dada la fuerza de los diferentes grupos, AMC, que se mueve por el sector menos fanatizado de Junts y sigue teniendo a su edad tardía mucha voluntad de poder neoliberal, cree que se va a una presidencia Illa o a nuevas elecciones (como Santamaría). La primera opción “podría estar validada por la abstención de ERC y de Junts, o por el voto positivo de ERC y Comuns”. A su entender, la crisis de ERC puede inducir a Junts a favorecer nuevas elecciones. Por la misma razón, ERC tendría que huir de esta opción y, por lo tanto, hoy, remarca AMC, “espero una presidencia Illa con los votos positivos de ERC y Comuns”. Una presidencia Illa, prosigue, que disfrutaría inicialmente de la buena disposición de “los sectores económicos y sociales que consideran esencial el progreso económico de Catalunya”. Su caso, por ejemplo, una voz patronal.
Se detiene AMC a continuación en el programa del PSC: “El programa es extenso –150 páginas– y está cuidadosamente meditado. Está lleno de compromisos generales, pero también muchos concretos. Por ejemplo, un programa de 4.000 viviendas públicas anuales o un Plan de Inversiones Universitarias de 100 millones anuales. Si en cuatro años los compromisos se han cumplido, habrá sido un paso adelante importante en el camino del fortalecimiento de la economía catalana.” ¿AMC, uno de los campeones del neoliberalismo en .Cat, tiene algún interés en las 4 mil viviendas públicas anuales, 16 mil en cuatro años? Ninguno ¡Leer para no creer!
Por otra parte, “habría que esperar de una presidencia implantada con votos de ERC que resonara con la sensibilidad de ERC en temas de autogobierno, lengua, cultura o economía”. Punto esencial como sabemos (recordemos el tripartito y la praxis ultranacionalista de ERC). En cuanto a la economía (tomando pie en los acuerdos ya pactados ERC-PSOE): “la condonación –como primer paso– del 20% de la deuda autonómica, el traspaso de los fondos de coordinación de la investigación –con un mínimo de 150 millones de euros anuales que serían fundamentales para el fortalecimiento del ecosistema de investigación e innovación catalán– y el traspaso de Rodalies”.
Y añade la guinda (esperada) del pastel: “el de una administración tributaria catalana unificada”. La posición del PSC, señala AMC, es que hay que ir hacia ahí y que se puede hacer a partir de un artículo no desarrollado -el 204.2- del Estatut. El artículo permite la creación de un consorcio paritario entre el Estado y la Generalitat. El programa del PSC ya propone hacerlo y añade: “El consorcio tendrá que permitir recaudar y gestionar todos los impuestos que se generen en Catalunya y establecer los mecanismos de traspaso con el Estado”.
Para AMC, sobre este punto, y negociando con el Estado, “se puede construir una auténtica agencia tributaria, provista de todas las facultades decisorias o informativas que corresponden. O se puede hacer un escaparate con poca sustancia. Las circunstancias políticas del momento tendrían que permitir ir en la primera dirección”. Para él “valdría la pena, sin duda” (recuerden los decisivos argumentos críticos sobre este punto de Ricardo Rodríguez). Para la ciudadanía no nacionalista .Cat y para el conjunto de los ciudadanos trabajadores españoles, un sendero que no habría que recorrer. Próximo, muy próximo, al concierto vasco, que es, en el fondo, en lo que piensan y sueñan sectores amplios del nacionalismo .Cat. Entre ellos, don Andreu Mas Colell.

Una tercera aproximación (¡que se pueden saltar, ya les he dado la tabarra!): “Exequias antes de tiempo” de Joan Ridao [JR] (https://elpais.com/opinion/2024-05-21/exequias-antes-de-tiempo.html). Ridao es actualmente profesor de Derecho Constitucional de la UB y letrado del Parlament de Catalunya. Políticamente se mueve o se movía en los alrededores de ERC.
Para JR, habría que distinguir “entre la gobernabilidad de Cataluña, algo hoy por hoy difícil de prever, pues, pese a que Salvador Illa es el claro vencedor de los comicios, existen dos mayorías posibles (un pacto de izquierdas o un acuerdo PSC-Junts); y, por otro, examinar las consecuencias del descenso del independentismo, que, por otra parte, mantiene un significativo 43% de los votos”, lo cual, a su parecer, “ha puesto fin al procés entendido como la etapa caracterizada por un efímero órdago institucional, pero en ningún caso como conflicto territorial de fondo”. Una de sus ideas-fuerza.
En su opinión, no ha lugar “para el optimismo voluntarista exhibido por algunos que han oficiado una precipitada misa exequial, ya no por el procés, sino por el propio independentismo”. Para Ridao, hay mucho de ingenuidad en la afirmación de “que el “nacionalismo” catalán ha perdido la mayoría en las urnas por primera vez desde 1980, y que se trata del primer paso para una mengua todavía mayor cuando se produzca el repoblamiento del centro político por una nueva mayoría y se arrumben los muros de Jericó soberanistas ante la estridencia de las trompetas del 12-M”.
Desde el punto de vista de Ridao, “ni el “nacionalismo” de los años 1980 y 1990 tiene nada que ver con el independentismo actual, interclasista, intergeneracional, ideológicamente plural, ni se comporta como la extinta CiU”. Por otra parte, añade, “la anhelada conquista del centro se me antoja difícil en un contexto de extrema fragmentación y polarización política”. Su argumento: “Pasqual Maragall gobernó con un resultado similar y el conflicto, lejos de apaciguarse, no hizo más que aumentar. Por otra parte, la arena estatal y la catalana interactúan. Salvador Illa y Pedro Sánchez tienen escaso margen de maniobra sin el concurso de los independentistas”.
Así ha sido siempre, observa (aunque, de hecho, no ha sido siempre). “Desde su emergencia a finales del ochocientos (¡hace poco más de un siglo!), ya el catalanismo político se caracterizó por su vocación de regenerar un Estado que consideraba arcaizante y aislacionista, pero también por la aspiración, desde posiciones gradualistas, de mayores cuotas de autogobierno o determinados beneficios como el proteccionismo económico”. Durante el XX, excluidos los períodos autocráticos, la constante de los partidos catalanistas (de hecho, nacionalitas) “fue significativamente la misma, salvo efímeros pronunciamientos de soberanía durante el período republicano”.
Después de la dictadura, sigue con su relato entusiasta, “la voluntad modernizadora y de influir vigorosamente en la política y en la economía españolas persistió debido al potencial tratamiento asimétrico del constructo autonómico”. Aunque pronto se vio, señala, “que el quantum de singularización política, cultural y lingüística empezaba a diluirse, junto a una creciente administrativización de la autonomía, hasta desembocar en el Estatuto de 2006”.
Para JR, “fue el infeliz y lacerante desenlace de ese proceso estatutario —y de algunos intentos de recuperar alguna de sus piezas perdidas tras la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010— lo que llevó al catalanismo a la casilla de salida, en medio de un sentimiento colectivo de frustración, y a desplazar su eje central hacia el soberanismo a partir del momento en que el nacionalismo que hasta entonces controlaba los hilos de la queja sin traspasar líneas rojas, se decide a dar el paso”. No es mi lectura desde luego. De ahí surge un inédito movimiento de masas “que en poco tiempo pasó de citarse en la calle a librar una batalla en campo abierto: el referéndum. Y, siendo cierto que en las actuales circunstancias, mientras la derecha se muestra tan hostil como vengativa, los socialistas españoles descartan tal consulta por considerarla «divisiva» y por la necesidad de cultivar una nueva etapa orientada a la consecución de una cogobernación federal”.
Pero, según Ridao, el gran cambio ya se ha producido: “la aceptación de que determinadas ideas políticas, como la independencia de Cataluña, y más aún, la realización de una consulta, constituyen un derecho y no un ilícito a perseguir a sangre y fuego.”
Ese gran cambio, en mi opinión, se ha producido entre los sectores ya convencidos. Afortunadamente, no en otros.

Y cuál es mi escenario de futuro, preguntarán. Se me dan muy mal estas previsiones. Hay que esperar el resultado de las elecciones del 9 de junio (una improbable victoria de Junts en las europeas les daría alas para la repetición electoral en .Cat) y a la composición de la mesa del Parlament. Y no hay que olvidar nunca las maniobras y las ansias de poder de Puigdemont y los suyos (y los sectores patronales que les abonan y agitan). Basta escuchar (¡cuesta mucho hacerlo!) a la diputada Nogueras en sus intervenciones del pasado miércoles en el Congreso de Diputados. Náuseas, con perdón, no es palabra exagerada.
En cualquier caso, no lo que creo que no se puede descartar totalmente es la repetición electoral ni Puigdemont en la presidencia (por eso es muy Vivales).
Y lo que sí creo que se puede afirmar es que sea cual sea la composición del gobierno algunos nudos nacionalistas (educación, cultura, marginación del castellano, soberanismo excluyente, inculcación del relato .Cat) no cambiarán mucho o, simplemente, no cambiarán. Comuns (y sus formaciones antecesoras) siempre han estado en ese paradigma, en ese marco (inamovible) de pensamiento, y el PSC solo revisa un milímetro sus posiciones de siempre cuando las cosas se le ponen muy en su contra. Soy testimonio directo de ello. No ahora que está de subidón.

Notas.
1) Las sugerencias de la semana:

Prabhat Patnaik “Artimañas contra humanidad” https://peoplesdemocracy.in/
David Hearst, “El apoyo de Gran Bretaña al sionismo ha causado 76 años de conflicto. Es hora de que cese esta barbarie.” https://www.middleeasteye.net/
Vijay Prashad, “El corazón me nubla la cabeza” https://thetricontinental.org/
Henry Luzzatto, “¿Es Gaza un modelo para el ecofascismo?” . https://newint.org/land/2024/
Nicolás Boeglin, “A propósito de la reciente resolución sobre derechos de Palestina como futuro Estado Miembro de Naciones Unidas”  https://derechointernacionalcr.blogspot.com/.
David Hearst, “Guerra contra Gaza:La CPI ha suspendido la licencia de Israel para matar” https://www.middleeasteye.net/.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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