Perú esta semana

Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.

La situación en Perú, también la política, ha quedado dominada por las importantes lluvias en el Norte y centro costeño del país, consecuencias del ciclón Yuka, que ha causado por lo menos una sesentena de muertos y múltiples desperfectos en carreteras y poblaciones (ayer en la ciudad de Trujillo todavía no se había podido restablecer el abastecimiento de agua potable a un 60% de la población). Las lluvias han servido para aplazar una vez más el inicio de las clases en las regiones afectadas; no ha sido este el motivo de que tampoco en el Sur -donde no ha incidido el ciclón- se hayan iniciado, dejando al desnudo la persistencia de la rebelión del Macro Sur y la incógnita sobre cuál va a ser la incidencia de la huelga de enseñantes convocantes por la FENATEP, que la SUTEP-CGTP rechaza.

El hecho es que, por lo menos en Puno, el 13 no se iniciaron las clases presenciales y solo se hizo una inauguración del curso virtual, en contra del criterio del Ministerio de Educación que presionaba por el inicio ya de las clases presenciales. La información de que dispongo es fragmentaria, pero a pesar de eso parece que no va a haber inicio real del curso hasta el lunes 20. Ya veremos si es así en el Norte y el Centro, por la afectación en comunicaciones e instalaciones; y si lo es en el Sur, como consecuencia de la convocatoria de paro.

Por otra parte, la movilización del Sur se reorganiza para no caer en picado. Una asamblea de representantes de todas las provincias puneñas ha acordado ayer que se sustituirá el paro indefinido -ya insostenible- por un paro de 7 a 19 horas todos los martes y miércoles, manteniendo las reivindicaciones de dimisión de Boluarte, adelanto electoral ya y referéndum para la Constituyente. El sindicato de enseñantes de Puno, controlado por la FENATEP, ha acordado acatar la nueva propuesta de movilización. En el Departamento de Apurímac y en la región interdepartamental del VRAEM (que incluye áreas de Ayacucho, Huencavélica, Junín y Cusco) los delegados campesinos han acordado nuevas movilizaciones de protesta, cuyo contenido, más allá del envío de delegaciones de manifestantes a Lima, no se ha concretado. La orientación de Puno puede ser una guía a seguir.

Con o sin movilizaciones, la rabia sigue. Son constantes las noticias de diputados o representantes del gobierno abucheados en los departamentos sureños; el último incidente en Ayacucho -donde el FREDEPA sigue y plantea acciones puntuales- en el que fue abucheado el viceministro de Salud (como fue cogido in fraganti tomando bebidas alcohólicas, en medio de su viaje institucional, ha sido además cesado por el gobierno). El descrédito del Congreso sigue en aumento, en todo el país.

El frente político esta «extraño». En la Comisión de Constitución del Congreso se ha tumbado la nueva moción para adelantar elecciones a diciembre de 2023, por 9 a favor, 12 en contra y 3 abstenciones. Parece el cuento de nunca acabar, pero mirando más el detalle la decisión tiene sus migas, heterogéneas. Para empezar Guerra Garrido, de Fuerza Popular, presidente de la Comisión, introdujo al cronograma conocido de elecciones en diciembre y nuevo congreso y gobierno en abril, el detalle de que la nueva legislatura sería completa para 2024-2028 y no suplementaria. No sé como puede haber incidido en la votación ese cambio, pero según la prensa (Exitosa, en este caso) la idea causó inquietud entre algunos de los que estaban por el adelantamiento. El detalle del voto no da una imagen de rechazo homogéneo. Si lo fue en el caso de Renovación Popular, Alianza Para el Progreso, Avanza País y Acción Popular, sobre todo en el del primer grupo que siempre se ha mantenido en contra; pero no en el de cuatro diputados de izquierda, Cutipa (Perú Bicentenario) Paredes (Bloque Magisterial) Waldemar Cerrón (Perú Libre) y Echeverría (Perú Democrático), los dos primeros votaron en contra porque no incluía la reivindicación de la Constituyente, pero sobre el hermano de Cerrón no se ha informado. El voto a favor fue de Fuerza Popular y la izquierda, Cambio Democrático, Bloque Magisterial y Perú Libre; si los cuatro de izquierdas, que han votado en contra, lo hubiesen hecho a favor, la propuesta de adelanto habría pasado a pleno. ¿Cómo interpretar la división de la izquierda? La de Bloque Magisterial, Perú Bicentenario y Perú Democrático no extraña, se han dividido frecuentemente. Más sorprendente es que en Perú Libre hayan votado diferente el hermano de Vladimir Cerrón y el principal portavoz del grupo, Jaime Quito. ¿Hay diferencias mayores en el grupo? Los procesos contra Vladimir Cerrón lo están dejando fuera de juego y no sería de extrañar que en ese grupo hubiese recomposiciones cara al futuro. Sea como sea, el adelanto ha quedado como pronto para el 2024 si es que no sigue encallando la propuesta y finalmente se impone por inercia que se cumpla la legislatura completa hasta 2026. A menos que…

Por si acaso siguen los movimientos para una nueva coalición centrista. A favor de ella se ha pronunciado en La República Mirtha Vasquez, que procedía al grupo Frente Amplio y sustituyó a Guido Bellido como primer ministro, en el primer cambio de Castillo que supuso la ruptura con Vladimir Cerrón. Mirtha Vasquez aboga por una «alianza de mínimos democráticos» por encima de las ideología. Más que difícil, pero es un síntoma de la persistencia de sectores, sobre todo limeños, en presentar una alternativa centrista a la izquierda.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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