Del historiador José Luis Martín Ramos, miembro de Espai Marx.
Algunas de las preguntas que formulas [1. ¿En qué consiste? 2. ¿Qué federaciones de federarían? 3. ¿Dónde reside la soberanía ciudadana? 4. ¿Qué avance representa respecto al Estado autonómico? 5. ¿Existirían competencias en manos del gobierno federal? ¿Cuáles? 5. ¿Qué vía se postula para alcanzarlo? 6. ¿Es posible una reforma federal de la Constitución del 78? ¿Acaso un nuevo proceso constituyente?] sólo se pueden responder mediante el ejercicio del pacto constituyente que dé lugar al estado federal. Por ejemplo: cuáles son las partes del todo y cuáles son las competencias que se reserva el poder federal y las que asumen las partes (evito usar el término «estado», que es el que se utiliza en EEUU o en México, para no entrar en una discusión abstracta de equívocos).Para mí lo mejor es que las partes sean las grandes unidades territoriales con suficientes características propias – que no exclusivas- en nuestro caso las culturales; eso lleva a la consideración de las regiones históricas. Pero dada la historia de los procesos autonómicos del siglo XX será difícil no partir de ellos, aunque quizás haciéndolos más racionales territorialmente: Galicia, Asturias, Castilla (incluiría en ella La Rioja y Cantabria), Pais Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, País Valenciano, Murcia, La Mancha, Extremadura, Canarias y Baleares; para mí Madrid ha de tener un trato distinto como Distrito Federal (lo que evitaría entre otras cosas los líos de la financiación del territorio y de las derivaciones de residencia central de instituciones públicas y privadas). La soberanía es para mí la soberanía del pueblo, la soberanía popular y es única en un estado federal; en el estado compuesto, en el confederal, es teóricamente múltiple, pero no considero en principio ni factible, ni deseable, en el caso español. La soberanía única se manifiesta en la constitución federal que es la norma básica común. Por el contrario, pienso que hoy por hoy el federalismo europeo, de una Europa unida no por los mercados, ha de ser confederal con un pacto de legislaciones comunes en el ámbito de los sistemas políticos, las leyes básicas, … Volviendo al estado federal, existen competencias fijas del poder federal (de los poderes federales) y competencias de cada parte/región; la discusión de unas y otras forman parte del debate constituyente, aunque lo habitual (normal) es que la representación política internacional, la defensa y el reconocimiento y defensa de derechos individuales y colectivos básicos sean competencia de los poderes federales. ¿Diferencias con las autonomías? Para empezar que no hay una delimitación de competencias fijas, lo que lleva al mercadeo y al conflicto entre autonomías; y, en principio, la autonomía es una delegación de ejercicio de poder, no el ejercicio de un poder propio como es el que el estado federal reconoce- constitucionalmente y de manera concreta- a las partes. ¿Puede construirse el estado federal por evolución del autonómico? Yo no lo veo ni posible, ni deseable. Esa evolución, en la práctica, llevaría no a una discusión común sobre la constitución del estado federal, sino a una discusión por partes entre gobierno y cada una de las autonomías que es el peor escenario de discusión que se me ocurre. Pero si es posible, nada hay que lo impida, una transición de la ley a la ley; que con el consenso suficiente abra a partir de la legalidad actual -por tanto de la constitución- el proceso de elaboración de una nueva constitución.