Comentario del profesor Miguel Candel, presidente de AIREs
El SIPRI (Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo) asegura que los países de la OTAN están aprovechando la ayuda militar a Ucrania para modernizar sus propios arsenales, que es a lo que destinan realmente el dinero: envían básicamente material obsoleto (con excepciones como los lanzamisiles HIMARS, que llegan con cuentagotas) y renuevan su propio armamento.
Hábil, ¿no?